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Recuerdos humanos sintéticos: cuando la inteligencia artificial comienza a reescribir la memoria.

Synthetic Human Memories (Recuerdos humanos sintéticos), una investigación del MIT Media Lab que analiza cómo las imágenes y videos modificados mediante inteligencia artificial pueden influir en la forma en que las personas reconstruyen sus recuerdos.

¿Y si una fotografía editada con inteligencia artificial pudiera cambiar un recuerdo que creías verdadero?


Esa es la pregunta que plantea Synthetic Human Memories (Recuerdos humanos sintéticos), una investigación del MIT Media Lab que analiza cómo las imágenes y videos modificados mediante inteligencia artificial pueden influir en la forma en que las personas reconstruyen sus recuerdos.


Presentado en la CHI: Conference on Human Factors in Computing Systems (CHI 2025), el estudio se centra en el fenómeno de los recuerdos falsos (false memories): recuerdos de acontecimientos que nunca ocurrieron o que difieren significativamente de la realidad, pero que las personas llegan a considerar auténticos. Los autores advierten que la creciente incorporación de herramientas de edición con IA en teléfonos inteligentes y plataformas digitales podría amplificar este fenómeno.



Synthetic Human Memories (Recuerdos humanos sintéticos), una investigación del MIT Media Lab que analiza cómo las imágenes y videos modificados mediante inteligencia artificial pueden influir en la forma en que las personas reconstruyen sus recuerdos.
Ilustración de cómo la edición de contenido multimedia mediante IA puede crear falsos recuerdos. La fila superior muestra a una persona que utiliza IA para mejorar una imagen o un vídeo y hacerlo más positivo. Con el tiempo, la persona vuelve a ver la imagen sin recordar que fue editada, lo que lleva al desarrollo de un falso recuerdo del suceso. La sección inferior muestra una situación en la que la IA modifica inadvertidamente una imagen, eliminando a personas del encuadre como parte de un filtro automático sin conservar la versión original (una función ya disponible en Google Fotos y otras aplicaciones de cámara). Posteriormente, cuando la persona revisa la fotografía —posiblemente relacionada con la escena de un crimen— desarrolla un falso recuerdo que coincide con la imagen editada en lugar del suceso real, lo que lleva a un falso testimonio. Esta figura destaca el impacto de las ediciones generadas por IA en la memoria humana, demostrando cómo los cambios sutiles pueden distorsionar el recuerdo.

Para poner a prueba esta hipótesis, los investigadores realizaron un experimento con 200 participantes, quienes observaron imágenes originales y, posteriormente, versiones editadas mediante IA o videos generados a partir de esas mismas imágenes.


Los resultados muestran que las imágenes alteradas incrementan la formación de recuerdos falsos; además, los videos creados con IA a partir de imágenes previamente editadas produjeron el mayor efecto, duplicando la aparición de recuerdos erróneos respecto al grupo de control e incrementando la confianza de los participantes en esos recuerdos.



Synthetic Human Memories (Recuerdos humanos sintéticos), una investigación del MIT Media Lab que analiza cómo las imágenes y videos modificados mediante inteligencia artificial pueden influir en la forma en que las personas reconstruyen sus recuerdos.
La figura ilustra cómo el contenido generado por IA puede crear recuerdos falsos, especialmente a través de videos alterados por IA en plataformas de redes sociales como TikTok. Una tendencia reciente en estas plataformas consiste en usar IA para animar fotos de familiares fallecidos, creando interacciones simuladas. Estas experiencias artificiales pueden desdibujar la línea entre los recuerdos genuinos y los fabricados digitalmente, afectando potencialmente la forma en que las personas recuerdan a sus seres queridos.

Uno de los aportes más relevantes del trabajo es la distinción entre los deepfakes y las ediciones con inteligencia artificial. Mientras los primeros generan contenido completamente fabricado, las segundas modifican imágenes reales mediante cambios aparentemente sutiles —como eliminar personas, añadir objetos o transformar escenarios—, lo que dificulta detectar la manipulación y favorece que esas alteraciones se incorporen a la memoria de los usuarios.



Synthetic Human Memories (Recuerdos humanos sintéticos), una investigación del MIT Media Lab que analiza cómo las imágenes y videos modificados mediante inteligencia artificial pueden influir en la forma en que las personas reconstruyen sus recuerdos.
Esta figura ilustra el procedimiento del experimento para examinar cómo las imágenes y los videos generados por IA pueden inducir falsos recuerdos. Los participantes primero vieron las imágenes originales para establecer recuerdos de referencia, luego fueron expuestos a versiones modificadas por IA después de una tarea de relleno. Estas modificaciones incluyeron cambios como una mayor presencia militar o la eliminación de indicadores de cambio climático. Finalmente, se evaluó la memoria de los participantes sobre las imágenes originales mediante una serie de preguntas, lo que permitió a los investigadores medir el impacto de las imágenes editadas por IA en la precisión del recuerdo.

Las implicaciones trascienden el ámbito tecnológico. Los autores señalan posibles efectos sobre testimonios judiciales, la propagación de desinformación y la construcción de la memoria colectiva en torno a acontecimientos históricos, sociales o políticos. Al mismo tiempo, plantean aplicaciones potenciales en el campo de la salud mental, donde la IA podría contribuir al reencuadre terapéutico de la memoria para ayudar a personas con experiencias traumáticas, siempre bajo supervisión profesional y con sólidos principios éticos.




Synthetic Human Memories (Recuerdos humanos sintéticos), una investigación del MIT Media Lab que analiza cómo las imágenes y videos modificados mediante inteligencia artificial pueden influir en la forma en que las personas reconstruyen sus recuerdos.
Ejemplos de las posibles implicaciones de los medios generados por IA. El primer escenario, «Mejora de la autoestima», muestra cómo se puede usar la IA para mejorar la memoria personal, aumentando la confianza al potenciar los recuerdos positivos. El segundo escenario, «Reestructuración terapéutica de la memoria», ilustra el uso de la IA para alterar recuerdos de eventos pasados, reinterpretando momentos angustiosos desde una perspectiva más positiva con fines terapéuticos. El tercer escenario, «Difusión pública de desinformación», demuestra cómo la IA puede manipular la información en los medios de comunicación. Por ejemplo, un estudiante podría haber visto un vídeo preciso de la NASA sobre el cambio climático en clase, pero posteriormente, su memoria podría actualizarse con un vídeo falso generado por IA en redes sociales que no muestra ninguna evidencia del cambio climático, alterando así su percepción del tema.


Desde la perspectiva de la Interacción Humano-Computadora (HCI), la investigación concluye que el desafío no consiste únicamente en identificar contenido generado por inteligencia artificial, sino en diseñar tecnologías que preserven la integridad de la memoria humana, promuevan el pensamiento crítico y reduzcan el riesgo de que los recuerdos sean modificados por contenido visual manipulado.


Este trabajo representa una valiosa aportación al debate sobre cómo la inteligencia artificial no solo transforma la manera en que generamos contenido digital, sino también la forma en que recordamos nuestra propia realidad.



Bibliografía

Pataranutaporn, P., Archiwaranguprok, C., Chan, S. W. T., Loftus, E., & Maes, P. (2025). Synthetic Human Memories: AI-Edited Images and Videos Can Implant False Memories and Distort Recollection. Proceedings of the CHI Conference on Human Factors in Computing Systems (CHI 2025). Association for Computing Machinery (ACM). https://doi.org/10.1145/3706598.3713697.


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